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​¿CÓMO EL CEREBRO INVIERTE EN EL MERCADO BURSÁTIL?

¿CÓMO EL CEREBRO INVIERTE EN EL MERCADO BURSÁTIL?

“Nuestro sistema nervioso utiliza las mismas estructuras para huir de un depredador que para escapar de un ciclo bursátil bajista, y las emociones, como el miedo, influirán del mismo modo” Bermejo & Gracía

De tanto escuchar que en el trading el 10% es técnica y 90% mentalidad me empecé a interesar sobre cómo el cerebro reacciona en situaciones de estrés financiero y encontré que este complejo órgano es una guia; maneja las decisiones que tomamos diariamente, hace que tomemos trades que no son de nuestro plan, que alarguemos el stop y que dejemos pasar los operaciones de alta probalidad. Así pues, en este artículo quiero hablar sobre cómo nuestro cerebro toma decisiones en el trading.

Debemos partir un hecho muy simple, el cerebro lleva miles de años evolucionando con un sólo propósito: mantener nuestra continuidad como especie ¿Empiezas a notar la dificultad a la hora de invertir? Biológicamente no estamos diseñados para usar nuestro cerebro en función de la economía, las finanzas o las inversiones. El cerebro evolucionó en un ambiente donde las inversiones no eran el pan de cada día, como lo es hoy, por lo que no es de extrañar que cometamos muchos errores cuando pensamos en términos económicos.

¿Seres racionales o seres emocionales?

Las emociones actúan de forma inconsciente antes de que tomemos nuestras decisiones, por lo que influirá en si compramos una casa, un carro, una camisa, unas acciones o si te fuiste en corto o largo en algún trade. Pero, cuando esas emociones han pasado y podemos pensar de un modo racional, habitualmente nos percatamos del error que hemos cometido.

Si somos racionales podemos equivocarnos o no al tomar cualquier decisión (o trade), pero si nos dejamos guiar por las emociones las probabilidades de equivocarnos serán gigantescas. Sabiendo esto ¿Por qué, sobre todo en decisiones de inversión o trading, no aplicamos exclusivamente métodos racionales? ¿Por qué, sabiendo que es la forma más inexacta, seguimos siendo emocionales?

Lo cierto es que nuestro cerebro se desarrolló únicamente encaminado a favorecer la supervivencia, entonces nuestros antepasados no tenían un especial interés en obtener la mejor de las respuestas, sino únicamente aquellas que les aseguraban la existencia y esta evolución cerebral que potencia las decisiones emocionales se ha transmitido de generación en generación y es la responsable de que hoy en día tomemos decisiones emocionales en ambientes que no tienen nada que ver con las situaciones para las que fueron concebidas, como en la Bolsa de Valores.

Nuestro cerebro está desarrollado para dejarnos influir por movimientos erráticos del mercados, noticias de alto impacto geopolítico, burbujas, histeria colectiva o para copiar los métodos de inversión de aquellas personas que han sido exitosos antes que nosotros.

Trading: un cerebro diferente para cada tipo de decisión

Tanto las decisiones racionales como las emocionales tiene su origen en regiones cerebrales diferentes, las primeras vienen de regiones evolutivamente más desarrolladas como la corteza prefrontal; mientras que las emociones, relacionadas al instinto de supervivencia, vienen de la ínsula, amígdala o núcleo accumbens.

Ahora, cuando vamos a tomar un trade nuestro cerebro tiene dos opciones “si” o “no”. Elegir si al tomar un trade activa algo llamado “sistema de recompensa cerebral” y, en contraste, irnos por no tomar el trade activa el “sistema de aversión a la pérdida”. Pongámonos en contexto: si ves un trade que cumple todas las reglas de tu plan lo vas a percibir como una opción que te va a producir algún tipo de satisfacción y activarás más el sistema de recompensas cerebral. En cambio, si ves un trade que se da durante una noticia en un mercado errático y que está entre áreas activarás el sistema de aversión a la pérdida.

El sistema de recompensa cerebral está formado por dos estructuras fundamentales, a saber: corteza prefrontal, relacionada a decisiones racionales; y núcleo accumbens, ligada a decisiones emocionales. Es decir, Nosotros podemos activar el sistema de recompensa cerebral desde la razón o desde la emoción y de nosotros depende que activemos este sistema porque un trade cumple nuestras reglas y favorece nuestro backtesting (razón-corteza prefrontal) o porque alguien lo tomó y se lo voy a copiar o porque el mercado ya corrió mucho y ya debe devolverse (emoción-núcleo accumbens).

Ahora bien, el sistema de aversión a la pérdida tiene también dos estructuras predominantes que son la amígdala y la ínsula cerebral. Lo curioso es que ambas evocan sentimientos de miedo y dolor que no queremos repetir; cuando vemos que un trade se forma de la misma manera que se formó el día que quemamos nuestra cuenta se activa el sistema de aversión a la pérdida y dicho sistema actúa mucho más rápido que el sistema de recompensa cerebral. Es por esto que “los precios suben en escalera y bajan en ascensor”.


Es así que biológicamente nuestro cerebro se estimula de la misma forma cuando nos caemos de una bicicleta que cuando tomamos un largo y creemos que el precio se va ir en corto y viceversa, o cuando dejamos que se nos vaya el trade que cumple reglas porque ya subió o bajó mucho y está en mal precio.

Estas respuestas bruscas en el trading se deben en gran medida al uso de esta estructura de aversión al riesgo, antigua y poco desarrollada que en vez de llevarnos a la consistencia nos hace pensar en sobrevivir en el mercado y ya todos sabemos que ese no es el camino. Seamos racionales, manada, y hagamos uso de las herramientas estadísticas y probabilísticas del análisis técnico para siempre estimular correctamente nuestro cerebro.


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